Una fatídica noche del 28 de marzo de 1973, cae abatido en la calle Las Mercedes, casi esquina José Reyes, Zona Colonial de Santo Domingo, el mártir de la prensa y de la libertad de expresión, el militante gremialista y dirigente periodista Gregorio García Castro, cariñosamente “Goyito”.
Hoy, sábado 28 de marzo de 2026, se cumplen 53 años de su vil asesinato, el cual sigue impune. Este fue un crimen de Estado premeditado, organizado por los cuerpos represivos criminales del gobierno del doctor Joaquín Balaguer Ricardo, instaurado en el poder por las tropas yanquis del imperio norteamericano en 1966, como fruto directo de la invasión imperialista de abril de 1965 al Santo Domingo rebelde y revolucionario.
Su vil asesinato se realizó con planificación y ejecución alevosa por miembros civiles y militares del gobierno proyanqui y criminal de Joaquín Balaguer. Sus autores intelectuales y materiales quedaron impunes y, hasta el día de hoy, al cumplirse 53 años, no se ha llevado a la cárcel a ninguno de los implicados; entre ellos, tres miembros del servicio secreto de la Policía Nacional.
Un sector de altos jefes militares y policiales, bajo la asesoría de asesores militares yanquis y la embajada norteamericana, dio la orden de ejecución contra el mártir de la libertad de expresión, Gregorio García Castro, por haber denunciado los crímenes cometidos contra activistas revolucionarios opuestos a la política del gobierno de Joaquín Balaguer. Estos crímenes eran ejecutados por escuadrones de asesinos, organizados en bandas públicas de matones lumpenproletarios, como la criminal banda “Colorá”.
Hoy, los familiares del revolucionario marxista y periodista de medios alternativos, Miguel Ángel Aponte Vigueras (fallecido el 2 de agosto de 2025), recogemos el legado solidario de nuestro esposo, padre, hermano y abuelo, quien acompañó años atrás a la familia García- Frometa y había establecido una amistad y colaboración profesional con el mártir periodista Gregorio García Castro para el año 1973. Extendemos nuestro abrazo solidario a la familia García-Frometa, uniéndonos al reclamo de justicia contra los asesinos intelectuales y materiales que aún estén vivos.
También nos unimos al reclamo de que se designe el mes de marzo en honor a todas las personas trabajadoras de la libertad de expresión y la prensa, asesinadas por sus ideas y su labor en pos de la verdad y la conciencia revolucionaria del pueblo trabajador explotado y oprimido.

