¿Jugaron un digno rol ante muertes trabajadores Prensa por Covid-19 ?

Por Miguel Aponte Viguera

Los días aciagos de la llegada o ¨ arribo ¨  a la República Dominicana, alegadamente ¨ importado ¨ desde la región norteña de Marcas en Italia, encontró de inmediato cara a cara a la valiente actitud de enfrentamiento del coronavirus en los sectores profesionales dominicanos que se situaron  ¨ en la primera línea ¨ de fuego y combate.

Dirigentes históricos del periodismo dominicano en caricaturas Daddy Romero.

Ahí llegaron, cuando la covid-19 sorpresivamente llenó de pánico y desestabilización emocional y psíquica a millones de humanos en nuestra isla de Quisqueya, las valientes brigadas de paramédicos, auxiliares de enfermería, galenos, enfermeras y enfermeros, gendarmes y guardias motorizados y a pie, pero también los hombres y mujeres de los medios de información televisivos, radiales y escritos de la prensa tradicional y los multimedia novísimos de la época contemporánea digital.

Local de la Casa Nacional del Periodista.

Por eso no nos sorprendió, para nada, que entre las primeras víctimas de la pandemia  SARS-CoV 2 – , atribuida de inmediato a la ¨ teoría de la conspiración ¨ imperial, se presentaran en las filas de los aguerridos y valientes trabajadores-as de la prensa de la capital y del interior del país.

Todo comenzaría a partir del 17 de mazo del ya moribundo año 2020. 

Aunque el primer caso reconocido oficialmente por el Gobierno de Danilo Medina Sánchez, fue dado a conocer en rueda de prensa por el entonces Ministro de Salud Dr. Fernando Sánchez Cárdenas, al revelar que se trataba de un ciudadano de origen italiano de 62 años, que ingresó a República Dominicana el día 22 del mes de febrero, sin síntomas y que posteriormente empezó a desarrollar los síntomas característicos de la afección .

 La súbita y desgarradora noticia, en medio de los trajines electorales que llevarían a la derrota en las urnas del gobierno peledeísta, nos sorprendió a la nación dominicana el 17 de marzo, cuando el presidente Danilo Medina decretaba una serie de medidas que incluían el cierre de fronteras, la suspensión de actividades educativas y la cancelación de eventos públicos

Poco después el Congreso Nacional decretaría el Estado de Emergencia y el 20 de marzo el presidente Medina decretó un toque de queda nocturno luego de que 72 casos habían sido confirmados en el país.

Ya para finales de mes,  31 de marzo, República Dominicana contabilizaba 1109 casos registrados y 51 personas fallecidas a causa de la enfermedad.

Entre los diezmados por la covid-19 se encontraban trabajadores de la prensa y algunos de sus familiares. Verbigracia, el lamentable como los demás, caso del veterano colega periodista de San Francisco de Macorís, Pedro Fernández, quien falleció en el Centro Clínico de Santiago alegadamente a causa de una neumonía crónica, que tras realizársele pruebas de coronavirus, dio positivo lo que no dejaba dudas acerca de la real causa de su deceso.

Y ni que decir de las decenas de colegas trabajadores de la prensa que al decir o revelar el colega Olivo de León, con lágrimas en los ojos, ya mencionaba mas de 20 (veinte) hombres y mujeres afectados del no deseado y mortífero patógeno causante de la covid-19, quienes morirían penosamente o dejarían a algunos de sus familiares (como esposa, hijo, nieto o hermano seres queridos) también en la tumba fría por causa de SARS-CoV -2. 

Pero ante tan penoso y riesgoso panorama que nos trajo la covid-19, la decisión valiente de la gente de la prensa no se quebró y, armados de valor se fueron a la primera línea en las calles y centros hospitalarios a buscar las informaciones para llevarlas al pueblo. También ofreciendo las orientaciones oportunas para prevenirse y prevenir a los ciudadanos y ciudadanas de a pie, ante el virus mortal.

Por esa razón encontraron la muerte, muchos de ellos-as, en pleno ejercicio de su profesión casi ¨ sacerdotal ¨ , aunque también inexplicablemente fueron objetos de atropellos, golpizas y hasta apresamientos por la soldadesca uniformada que no vaciló en ultrajar y maltratar a colegas como Tavares Bejarán, a Reyes Díaz, entre otros.

Así fue como las organizaciones de los periodistas y trabajadoras de la prensa, tuvieron que hacer frente a dos líneas de fuego cruzado (defensa ante la covid-19 y por la libertad de prensa o ejercicio pleno de la profesión ) debido a las ofensivas de una fuerza y la otra, también.  El coronavirus atacando y la embestida abusiva de los desaprensivos gendarmes intolerantes ante el ejercicio libre de nuestra profesión.

Entonces vimos a Mercedes Castillo, José Beato y Olivo de León, exigiendo con energía el respeto al ejercicio de la libertad de prensa y al derecho del pueblo a recibir las informaciones veraces y libre de atropello al ente que arriesgaba su vida para recabar y difundir los hechos noticiosos, en medio de la covid-19.

Y aunque los magnates de la gran prensa, no atendieron prontamente los llamados de las instituciones CDP-SNTP-IPPP a que prestarles los debidos protocolos de seguridad al periodista, chofer de la unidad móvil y a los reporteros gráficos (camarógrafos y fotógrafos) que se exponían en las calles y resultaban contagiados por la pandemia, Olivo de León les demandó dotar de mascarillas, guantes, llevar a sus hogares a los trabajadores una vez terminaran sus labores, pagarles horas extras por los servicios de prensa bajo riesgo extremo, entre otras reivindicaciones.

Bajante confeccionado por el Movimiento Nuevo Periodismo.

Pero también se ocuparon de demandar las garantías en las calles para esos agnegados-as colegas que día a día salían bajo los riesgos de la pandemia y de la intolerancia oficial de funcionarios y gendarmes, opuestos al digno y libre ejercicio de prensa.

Por esas razones, valoramos la valentía tanto de los integrantes de las unidades de prensa y las periodistas solitarias que han buscado y siguen buscando el material informativo para ofrecer, aún a riesgos de contraer la pandemia o de morir, las noticias oportunas y veraces que necesita el pueblo dominicano en estos días de crisis sanitaria, económica y existencial…al igual que valoramos la intrepidez de los-as dirigentes de nuestras organizaciones que se han arriesgado para dirigir desde la Casa Nacional del Periodista y también, desde sus hogares con la oportuna solidaridad a los colegas necesitados de ayuda y auxilio.

El futuro es de los y las valientes !!  Saldremos mas fotalecidos-as de esta pandemia de dudosa procedencia en laboratorios de la ¨guerra bacteriológica ¨ aún por descifrar su objetivo final, que bien podría ser reducir la población de ciudadanos envejecientes a nivel global !

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